Ligera, fresca y con ese toque cítrico que lo cambia todo, esta ensalada de quinoa es de lo más sencilla de preparar y funciona perfectamente como comida de verano. El zumo de lima y el cilantro le aportan una viveza aromática muy refrescante, mientras que la quinoa y las alubias negras consiguen que el plato sea realmente contundente y saciante.
- Tiempo de preparación: 15 min
- Tiempo de cocción: 15 min
- Tiempo total: 30 min
- Raciones: 6
Ingredientes
- 480 ml de agua
- 170 g de quinoa (aproximadamente 1 taza)
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 limas exprimidas (el zumo)
- 2 cucharaditas de comino en polvo
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de copos de guindilla (o más, al gusto)
- unos 225 g de tomates cherry, cortados por la mitad (aprox. 1 taza y media)
- 1 lata (425 g) de alubias negras, escurridas y enjuagadas
- 5 cebolletas, finamente picadas
- unos 15 g de cilantro fresco picado (aprox. 1/4 de taza)
- Sal y pimienta negra molida al gusto
Preparación
- Lleva a ebullición una cazuela con el agua y la quinoa. Reduce a fuego medio-bajo, tapa y cocina a fuego lento hasta que la quinoa esté tierna y el agua se haya absorbido por completo, entre 10 y 15 minutos. Retira del fuego y deja enfriar.
- Mientras tanto, en un cuenco pequeño, bate enérgicamente con unas varillas el aceite de oliva, el zumo de lima, el comino, la sal y los copos de guindilla hasta conseguir un aliño bien emulsionado.
- En un cuenco grande, mezcla la quinoa ya fría, los tomates cherry, las alubias negras y las cebolletas. Vierte el aliño por encima y remueve bien para que todo quede uniformemente cubierto. Añade el cilantro y rectifica el sabor con sal y pimienta negra.
- Sirve de inmediato o conserva la ensalada en un recipiente hermético en la nevera hasta unos 5 días.
Nota del cocinero (ensalada de quinoa)
Para aumentar el aporte proteico, puedes incorporar trozos de pollo a la plancha, ternera o gambas. Si prefieres mantener la receta en versión vegetariana, prueba a añadir almendras, nueces pacanas o pipas de calabaza tostadas.
Esta ensalada está deliciosa nada más prepararla, pero sabe incluso mejor al día siguiente, cuando los sabores han tenido tiempo de integrarse bien entre sí.
Sugerencias adicionales
Si buscas una textura más suelta y menos apelmazada, pasa un tenedor por la quinoa cocida mientras se enfría para separar los granos antes de mezclarla con el aliño. Para potenciar el toque cítrico, ralla un poco de piel de lima —solo la parte verde— y agrégala al final.
Es una opción práctica para llevar al trabajo: aguanta bien en la nevera y conserva todo su sabor. Si vas a servirla más tarde, reserva una parte del cilantro para añadirlo justo antes de llevar a la mesa y conseguir un aroma más intenso y fresco.
Información nutricional (por ración)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 270 |
| Grasa | 12 g |
| Hidratos de carbono | 34 g |
| Proteína | 9 g |
Información nutricional detallada
| Elemento | Cantidad | % Valor Diario* |
|---|---|---|
| Raciones por receta | 6 | – |
| Calorías | 270 | – |
| Grasa total | 12 g | 15% |
| Grasa saturada | 1 g | 7% |
| Sodio | 675 mg | 29% |
| Hidratos de carbono totales | 34 g | 12% |
| Fibra alimentaria | 8 g | 30% |
| Azúcares totales | 2 g | – |
| Proteína | 9 g | 18% |
| Vitamina C | 15 mg | 16% |
| Calcio | 51 mg | 4% |
| Hierro | 2 mg | 12% |
| Potasio | 403 mg | 9% |
* % Valor Diario basado en una dieta de referencia de 2.000 calorías.













