Dormir bien se complica con la edad, pero este ejercicio podría cambiar las cosas
A medida que cumplimos años, descansar bien deja de ser algo que podamos dar por sentado. Entre las personas de mediana edad y las mayores, el trastorno del sueño más habitual es el insomnio crónico, que para muchos se traduce en aproximadamente tres años de noches de mal descanso.
Ahora, una nueva investigación apunta a que un ejercicio suave y muy popular podría mejorar el sueño de una manera comparable a la terapia más recomendada para combatir el insomnio.
Tai chi frente a la terapia cognitivo-conductual para el insomnio
El fisiólogo del ejercicio Parco M. Siu, de la Universidad de Hong Kong, junto a sus colegas, comparó el tratamiento de primera línea para este trastorno —la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I)— con sesiones regulares de tai chi.
El tai chi es un arte marcial de bajo impacto con raíces en China que millones de personas practican en todo el mundo. Con frecuencia se describe como «meditación en movimiento», y la ciencia ya había demostrado que estilos de ejercicio similares, así como la meditación y el mindfulness, pueden beneficiar el sueño. Por eso los investigadores sospechaban que el tai chi podría ser un complemento valioso a los tratamientos existentes.
Cómo se diseñó el estudio
El estudio contó con la participación de 200 adultos de origen chino mayores de 50 años residentes en Hong Kong, todos ellos diagnosticados con insomnio crónico. Se dividieron en dos grupos de 100 personas: uno siguió un programa de TCC-I y el otro practicó tai chi, concretamente el estilo Yang de 24 formas.
Ambos grupos completaron 24 sesiones grupales de una hora, repartidas en dos sesiones semanales durante tres meses. Al finalizar este periodo, el grupo de TCC-I reportó una reducción mayor de los síntomas de insomnio, medidos mediante el Índice de Severidad del Insomnio, una herramienta de seguimiento de siete preguntas ampliamente utilizada.
El hallazgo más sorprendente: lo que ocurrió 15 meses después
Cuando los investigadores volvieron a evaluar a los participantes quince meses más tarde, el panorama había cambiado considerablemente. El grupo de tai chi había alcanzado al de TCC-I, mostrando mejoras equiparables en la calidad y duración del sueño, la calidad de vida, la salud mental y el nivel de actividad física.
Un detalle llamativo: 31 de los 85 participantes de tai chi que regresaron para la evaluación de seguimiento habían continuado practicándolo por su cuenta tras finalizar la intervención, aunque con menor frecuencia. En contraste, solo 13 de los 82 participantes de TCC-I afirmaron seguir aplicando las habilidades aprendidas durante las sesiones.
Esto sugiere que la accesibilidad del tai chi y la facilidad con la que se integra en la rutina diaria pueden ser factores clave de su eficacia sostenida en el tiempo.
Por qué el insomnio crónico merece atención médica
El insomnio crónico no es un problema menor. Aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, trastornos mentales y deterioro cognitivo, por lo que buscar ayuda médica profesional sigue siendo fundamental. La TCC-I, a diferencia del tai chi, cuenta con una sólida evidencia científica como tratamiento eficaz con efectos secundarios mínimos.
Sin embargo, acceder a este tipo de terapia no siempre es sencillo. La escasez de terapeutas especializados puede generar largas listas de espera, y dependiendo del sistema de salud, el coste puede ser elevado o las coberturas, limitadas.
El tai chi como alternativa complementaria para el insomnio
Este estudio indica que apuntarse a clases de tai chi podría ayudar a mejorar el sueño, especialmente a largo plazo, como complemento a las terapias convencionales. Además, el tai chi se asocia a una amplia variedad de otros beneficios para la salud.
«Estos resultados respaldan el uso del tai chi como enfoque alternativo para la gestión a largo plazo del insomnio crónico en adultos de mediana edad y mayores», concluyen los autores del estudio, publicado en la revista BMJ.













