Una secuela muy esperada llega por fin a la gran pantalla
Para las fiestas de fin de año, Disney nos entrega (por fin) la continuación de la magnífica Zootopia. Pero tras casi una década de espera, ¿este regreso está a la altura del legado o nos deja con las ganas?
En 2016, Zootopia fue un auténtico fenómeno de taquilla. Desde el momento en que llegó a los cines de todo el mundo, la 135.ª película de animación de los estudios Disney conquistó a prácticamente todo el mundo. Críticos y público alabaron por igual la animación, el ritmo de la trama, un guion cautivador y unos temas que siguen sonando increíblemente actuales. Con más de mil millones de dólares recaudados a nivel global y el Óscar a la Mejor Película de Animación en 2017, era inevitable que Disney no quisiera cerrar esa puerta tan pronto, y que una segunda entrega acabara entrando en desarrollo.
El problema es que los años fueron pasando y los fans tuvieron que esperar casi una década para volver a ver a Judy Hopps y Nick Wilde juntos. Las expectativas están por las nubes. La pregunta clave es sencilla: ¿consigue Zootopia 2 estar a la altura de ese peso? Eso es exactamente lo que respondemos en esta crítica sin spoilers.
"Lo nuevo con lo que ya conocemos" en Zootopia 2
Tras los eventos de la primera película, el astuto zorro Nick Wilde se incorpora oficialmente a las fuerzas de seguridad de Zootopia y pasa a trabajar como compañero de la ambiciosa coneja Judy Hopps. Sin embargo, a pesar de formar un dúo carismático, los dos son casi opuestos en todo, lo que les obliga a demostrar su valía ante sus compañeros y, sobre todo, ante el Jefe Bogo. La tensión entre métodos, rutinas y personalidades es tal que terminan siendo enviados a un programa de terapia diseñado para parejas profesionales "en crisis".
Aun así, eso no les impide lanzarse (a escondidas) a una investigación completamente nueva, capaz de sacudir los cimientos de la ciudad. Con la celebración del Centenario de la metrópolis animal a la vuelta de la esquina, hay una amenaza que flota en el aire, y hay un detalle que llama poderosamente la atención: ¿se había fijado en que no existe ninguna serpiente en Zootopia?
Desafiando las órdenes superiores y a pesar de sus fricciones, Judy y Nick siguen el rastro de un misterioso ladrón serpiente. Por el camino, la pareja acaba explorando zonas de la ciudad que no conocíamos, descubriendo nuevos barrios y dinámicas que amplían el mapa de Zootopia de forma notable.
Lo más interesante es que, como ocurre tantas veces, las apariencias engañan. Al igual que en la primera película, Disney prefiere no arriesgar demasiado y apuesta por temas que ya reconocemos: convivencia, prejuicio y la idea de que "el villano" raramente es quien parece serlo, especialmente cuando lo juzgamos únicamente por ser diferente. El mensaje sigue siendo bonito y funciona bien, aunque sin reinventar la rueda.
Con una trama que, en líneas generales, puede resultar relativamente predecible, Zootopia 2 compensa con una avalancha de personajes nuevos y escenarios frescos. Uno de los grandes triunfos es Gary de Snake, una serpiente llena de sorpresas y matices, de esas que dan gusto ir descubriendo a lo largo de la aventura. No sería nada extraño verle convertirse en el nuevo favorito de los niños y, por supuesto, en una futura estrella del merchandising.
Hay giros suficientemente efectivos para mantener a los más pequeños pegados a la pantalla, aunque el público adulto pueda anticipar el gran "truco" principal con cierta antelación, precisamente por ese sabor a déjà vu. Aun así, el viaje es entretenido y el espíritu de aventura se mantiene firme.
Un festival de referencias y humor en Zootopia 2
En este apartado no hay debate posible: Zootopia 2 es consistentemente divertida. Los chistes se suceden sin parar, los gags están bien cronometrados y los juegos de palabras "animales" resultan ingeniosos sin parecer fáciles. Más allá de eso, la película se convierte en un auténtico depósito de referencias a la cultura pop, algunas obvias e hilarantes, otras totalmente inesperadas.
Es probable que los niños no capten todo, pero quienes tengan más años reconocerán una buena parte de los guiños. Y aunque alguna referencia se pierda por el camino, la película raramente pierde energía.
La llegada de nuevos personajes y de barrios hasta ahora desconocidos es un valor añadido indiscutible, pero el reencuentro con figuras queridas de la primera entrega también tiene su peso. Esa mezcla le da a Disney el espacio necesario para "soltar la correa" y jugar todavía más con el universo de Zootopia.
"Amigos de verdad" — la fortaleza del dúo Judy Hopps y Nick Wilde
Al fin y al cabo, el corazón de Zootopia 2 late en la relación entre Judy Hopps y Nick Wilde. Después de conocerse y resolver un caso juntos, ahora son oficialmente compañeros en el cuerpo policial. Y eso funciona casi como una "segunda presentación": en el día a día, se dan cuenta de que trabajan de maneras muy, quizás demasiado, distintas.
De ahí la idea, muy bien aprovechada, de colocarlos en terapia dentro del contexto profesional. La película utiliza ese punto de partida para profundizar en el vínculo entre dos protagonistas que chocan en temperamento, pero que terminan unidos por el mismo tipo de afecto y lealtad. Curiosamente, a pesar de ser tan diferentes, comparten una dificultad parecida: reconocer cuánto se necesitan mutuamente y abrirse emocionalmente sin ponerse a la defensiva.
Al apostar por esta evolución, Disney da en el clavo. Bajo el tono desenfadado, el humor y la energía de "película para toda la familia", hay una capa emocional que aflora en los momentos precisos y que bien puede arrancar alguna lágrima a más de un espectador.
Un extra que importa: animación, sonido y la sensación de ciudad viva
Sin entrar en demasiados detalles, vale la pena destacar cómo Zootopia 2 sigue vendiendo la ilusión de una ciudad funcional, repleta de microhábitos, reglas y "ecosistemas" sociales. La exploración de nuevos barrios ayuda a reforzar la identidad de Zootopia como mundo propio, no solo como escenario, y le otorga a la película una sensación de escala que la primera entrega ya prometía.
También se percibe un cuidado especial por mantener el ritmo familiar del universo Disney: escenas de comedia bien encajadas, momentos de acción accesibles para todas las edades y una dinámica sonora que acompaña el tono sin aplastar los instantes más emotivos. Para quien vio la primera en el cine, hay esa agradable sensación de "volver a casa", pero con habitaciones nuevas por descubrir.
Veredicto: una fórmula que todavía funciona
Es genuinamente satisfactorio regresar a Zootopia. Después de nueve años, la ciudad animal se echaba de menos. Sí, se le puede reprochar a Disney cierta falta de audacia, porque el guion no se aleja demasiado de terrenos ya conocidos y, en ocasiones, huele a "recalentado". Aun así, Zootopia 2 es eficaz: divertida, emotiva y con una doble lectura que funciona tanto para pequeños como para mayores, reforzada por referencias inteligentes.
No es revolucionaria, pero cumple con alegría todo aquello que se propone.
Zootopia 2 — Valoración
| Categoría | Puntuación |
|---|---|
| Nota global | 7,0/10 |
Lo que nos gustó
- Personajes que siguen siendo fáciles de querer
- Mucho humor con un timing muy bien medido
- Temas sinceros y de plena actualidad
Lo que nos gustó menos
- Un cierto sabor a déjà vu en la trama principal













